Basilica Nuestra Señora del Pilar

Es la iglesia más antigua de nuestra ciudad conservada en su estilo barroco original, Porque San Ignacio, que es anterior, solo conserva de su construcción una torre y la fachada.

La chacra de Los Ombúes, una historia de compraventas
El 11 de junio de 1580, Juan de Garay fundó la ciudad de la Santísima Trinidad a orillas del Río de la Plata y en homenaje a Pedro de Mendoza le puso al puerto el nombre de “Santa María de Buenos Aires”. El 24 de octubre realizó el reparto de suertes, parcelas de tierra con límites, 6 de las 65 futuras quintas estaban ubicadas en el actual barrio de la Recoleta.

La suerte número 5 correspondió a Rodrigo Ortíz de Zárate. Quien la denominó Quinta de los Ombúes. Tenía por límites la barranca hacia el río y las actuales calles Ayacucho, Azcúenaga y Arenales aproximadamente. La zona era conocida como "Pago del Monte Grande". Pago se lo llamaba porque había viñedos y Monte Grande se debía a los numerosos bosques de altura baja, los cuales llegaban hasta San Fernando. Los montes eran de madera pobre, donde había muchos ombúes.

En 1604, Rodrigo Ortiz de Zárate permuta la chacra por un traje fino completo para hombre a Frances de Beaumont y Navarra, alcalde ordinario de la ciudad. 


La propiedad pasa en 1608 al siciliano Juan Domínguez de Palermo quien estaba ampliando sus tierras. Diez años después la adquiere Martín Dávila y Villavicencio, pasa por herencia a Enrique de Mendoza, quien la vende a Inés Romero de Santa Cruz y a Isabel Frías de Martel. Luego la obtiene Juan de Herrera y Hurtado, quien deja la quinta a su hija Gregoria casada con el capitán Fernando de Valdez e Inclán quien estaba a cargo de Buenos Aires, los que ceden la parte más elevada de su chacra a Juan de Narbona para que este edifique una iglesia y un convento para los frailes de la Orden Reformada de San Francisco, recién llegados de España en 1708. Esto se debió a que su madre se encontraba muy enferma, por lo cual, en conformidad con su esposa, hizo una promesa a la virgen del Pilar, Patrona de Zaragoza, ofreciéndole, si su madre se curaba, donar un terreno que poseía, para levantar allí una iglesia. Al enterarse que su madre estaba fuera de peligro, inmediatamente cumplió con lo dicho.


De Narbona, un comerciante enriquecido a expensas del contrabando, logró que el Capitán Pedro de Bustinza donara 20.000 pesos para la construcción.


Fueron el fray Pedro Fernandez de la Torre, quien había sido el primer obispo de Paraguay, el cabildo y el gobernador los que solicitaron permiso a su majestad el rey Felipe V para construir un templo para los frailes de la Recolección de San Pedro de Alcántara en la Trinidad, hoy Buenos Aires.

En 1716 fray Diego de Ceballos, lego del convento, hace una nueva gestión ante la Corte logrando una 
Real Cédula de Felipe V de España autorizándolo. Para entonces ya habían muerto tanto fray Pedro como el donante.

La iglesia  y convento Nuestra Señora del Pilar

Los frailes Recoletos construían sus conventos en zonas apartadas, ya que se dedicaban a la oración. De manera que tenían un particular interés por instalarse en la antigua quinta de Los Ombúes. 

Según algunos historiadores los planos se deben a los hermanos jesuitas alemanes Juan Kraus y Juan Wolf. Otros piensan que fueron, los jesuitas Giovanni Andrea Bianchi y Prémoli. También está la posibilidad de que todos ellos trabajaran en la construcción de la iglesia y el convento en distintos períodos o sólo colaborasen en el diseño de algunos planos.


Las obras comienzan 1715 y en 1718 estaba terminado el primer claustro que estaba a cuidado del Franciscano fray Pedro de Castillo


En 1721 se terminó el segundo claustro. En 1725 se concluyó la iglesia siendo posible que la fachada, por su estilo, sea obra del padre Giovanni Andrea Bianchi. 


Mientras se edificaba el templo, Narbona construía su casa al lado, donde hoy funcionan las oficinas del Cementerio y bajo su solado se encuentran las ruinas de la antigua vivienda de catorce cuartos. Fray Diego de Cevallos viajó a España en 1721 y regresó con ocho religiosos.



El altar mayor fue obra de Domingo Mendízabal, Ignacio de Arregui y Miguel de Careaga.  El escudo basilical, puede vérselo en la parte alta del retablo del altar, es una verdadera obra de arte de estilo barroco. De azur, un pilar de plata marcado con una cruz patada de oro, superado de una estrella de plata. El escudo está timbrado con la umbela basilical, y lo acompañan, acolados en aspa, una cruz procesional y un tintinnabulum


En 1731 se colocó la campana San Antonio de Padua en la espadaña. Se termina la torre de 30 metros y se inaugura la iglesia definitivamente el 12 de octubre de 1732, siendo obispo Fray Juan de Arregui y gobernador el Mariscal Bruno Mauricio de Zabala. Al acto acudieron los miembros del Cabildo en pleno. 


Buenos Aires tenia 22 mil habitantes en 1773 y 46 eran monjes recoletos.


En 1779 se modificó la fachada para ubicar el altar de las reliquias y el baptisterio enfrente creando un atrio cerrado. 


La Iglesia fue consagrada el 30 de mayo de 1783.


Liniers antes de embarcarse a Montevideo con motivo de pedir refuerzos para la Reconquista de 1806 paso por alli. Y durante la Defensa actuó como Hospital de Sangre.

Secularización y Cementerio

La reforma religiosa de 1822, llevada a cabo por Bernardino Rivadavia, secularizó esta propiedad y transformó el convento en escuela pública y de agricultura. Los frailes fueron trasladados a San Francisco y el convento despojado del mobiliario y de sus obras de arte y en la antigua huerta se creó el Cementerio de la Recoleta el 17 de Noviembre de 1822. Al día siguiente los primeros entierros fueron los del párvulo liberto Juan Benito y el de María Dolores Maciel. 

El frontal de plata que hoy esta en el altar mayor fue enterrado para que no sea fundido por el gobierno.

Parroquia

En 1883 la Iglesia fue elevada a la categoria de Parroquia siendo su primer parroco el padre Jose Antonio Martinez

Claustros

Los claustros no se pueden dejar de visitar se trata de los tres pisos de las galerías originarias del claustro edificado por los franciscanos, pegadas a la nave del Evangelio de la iglesia. Desde este lugar había un acceso al púlpito de la iglesia y una escalera que conducía al campanario. Parte de sus dependencias estaban ocupadas por herramientas agrícolas y otra parte eran primitivas celdas de monjes, en espera de la construcción definitiva del convento. En la actualidad se ha dispuesto allí un pequeño e interesante museo abierto al público. Pueden verse pinturas, esculturas, manuscritos, imágenes de devoción, objetos litúrgicos, etc. A través de las ventanas de estas galerías se puede contemplar el cementerio de Recoleta en toda su extensión.

Asilo

En 1834, a instancias del General Juan Jose Viamonte se destinó el Convento a asilo de mendigos y luego de ancianos. Valentin Alsina en 1958 lo reoganizo y paso a llamarse Asilo de Invalidos. Funciono muchos años y en 1944 en reconocimiento a su fundador se lo llamó "Hogar de Ancianos General Viamonte" cumpliendo su funcion social hasta 1981 cuando el dictador Jorge Videla lo traslado a Ituzaingo

Reloj

Fue construido por Tomás Windmill y se acciona por un péndulo de 2 metros con contrapesos de 10 kilos. La esfera está adherida a una bola de cemento, procedimiento bastante común en la época. Esto ocurrio en 1866 cuando también se colocó la actual reja en lugar del muro de ladrillos.

En 1881 el arquitecto italiano Juan Antonio Buschiazzo construyó la fachada del cementerio. 

En 1891 se amplió el templo y a comienzos del siglo veinte se hacen modificaciones que dañan su estilo exterior e interior, pintándose frescos en los techos del templo y agregándose estatuas en su fachada. En 1932 gracias al arquitecto Andrés Millé la iglesia vuelve a su estilo original.

Basílica

La iglesia fue elevada a la dignidad de Basílica menor el 12 de marzo de 1936 por Su Santidad, el Papa Pío XI y el 21 de mayo de 1942 se la declaró monumento histórico nacional, por decreto 120.411. 
A partir de 1994 se inicia la restauración definitiva de la iglesia recuperando el color blanco en su fachada, como la puesta en valor de cada altar, tal cual podemos ver hoy.

©Miguel Cabrera

1 comentario:

Viviana Giménez dijo...

Excelente blog, mis felicitaciones por el maravilloso trabajo.
En la iglesia de San Francisco citas que está el sepulcro de la Virreina Rafaela de Vera y Mújica, esposa del Virrey del Pino, pero este se encuentra en Nuestra Señora del Pilar, justamente lo he visto el año pasado.